Karen González · Pueblo Totonaco, Puebla
Integrantes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) impidieron este domingo 6 de septiembre la realización de un foro del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) para consultar la iniciativa de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
El Consejo calificó el proceso como discriminatorio, simulado y fallido. Entre sus principales cuestionamientos está la exclusión de 109 comunidades indígenas de Michoacán que no aparecen en el catálogo del INPI, así como el hecho de que la consulta no estaría respetando las formas de organización de los pueblos.
Las asambleas, no los foros
Para el CSIM, una consulta indígena no puede limitarse a reunir personas en un foro institucional. Las decisiones deben partir de las asambleas comunitarias, reconocidas por los propios pueblos como sus máximas autoridades, y respetar sus tiempos, formas y procesos de deliberación. También cuestionaron que se pretenda analizar una iniciativa de 453 artículos en jornadas de aproximadamente cinco horas, y que las opiniones recogidas no tengan carácter vinculante.
La organización advirtió además que la iniciativa representa un retroceso en la lucha histórica por el territorio y señaló que las consultas podrían terminar siendo utilizadas para legitimar megaproyectos aun cuando las comunidades se pronuncien en contra.
El CSIM anunció que emprenderá acciones jurídicas mediante el Colectivo de Abogados Indígenas Juchári Uinápekua y llamó a otras comunidades a cuestionar el proceso.

